Estrategia con PowerPoint, ejecución con parches

Una presentación. Un par de slides con “visión”. Una lista de OKRs aspiracionales.
Y al cerrar el portátil… nada.
Nadie sabe quién hace qué, ni cuándo, ni por qué.
Se vuelve a lo mismo de siempre: urgencias, peticiones improvisadas y un equipo intentando avanzar sin mapa real.

Ese es el problema.
Confundimos presentación con dirección.
Y terminamos construyendo estrategias que solo existen en PowerPoint, pero se evaporan en cuanto llega el primer sprint.

Plan ≠ Estrategia

Esta confusión es más común (y dañina) de lo que parece.
Un plan define acciones. Una estrategia define dirección.
Un plan reparte tareas. Una estrategia decide qué merece la pena hacer y, sobre todo, qué no.

La estrategia no es la pizarra donde todos tienen voz.
Es la decisión que se toma antes de definir tareas.
Esa que duele un poco, porque implica renuncias. Porque deja cosas fuera. Porque compromete.

Si no incomoda, no es estrategia.
Si todos están de acuerdo, probablemente es una recopilación de buenas intenciones.

Lo que suele llamarse “estrategia” (pero no lo es)

He estado en demasiadas reuniones donde la “estrategia” era solo esto:

  • Un listado de features para los próximos tres trimestres
  • Un Excel con objetivos de crecimiento por canal
  • Un branding deck lleno de palabras grandes y frases vacías
  • O peor aún: una tabla de métricas sin contexto, solo con deadlines

Esto no es estrategia.
Es ejecución sin dirección.

¿Qué pasa cuando no hay estrategia real?

Las consecuencias son casi siempre las mismas:

  • Todo es prioritario, nada se completa.
  • Las urgencias reescriben el plan cada semana.
  • Los equipos ejecutan sin convicción ni contexto.
  • Y las decisiones se toman tarde, mal o por agotamiento.

La empresa sigue en movimiento, pero sin rumbo.
Todo parece avanzar, pero nada cambia de verdad.

Dos & Don’ts reales de estrategia (sin buzzwords)

✅ Haz esto:

  • Empieza con el problema, no con la solución. ¿Qué estás resolviendo exactamente?
  • Decide qué vas a dejar de hacer. El foco empieza en la renuncia.
  • Valida la capacidad del equipo. Una estrategia que no se puede ejecutar es solo narrativa.
  • Deja clara la tensión. Si no hay conflicto en la decisión, es probable que no haya dirección.

❌ No hagas esto:

  • No confundas OKRs con estrategia. Tener objetivos no es tener norte.
  • No pongas palabras grandes para evitar decir lo que realmente decides.
  • No ocultes lo difícil. Si el plan suena perfecto, es porque nadie se atrevió a retarlo.
  • No conviertas la estrategia en excusa para no ejecutar. Si no sirve para actuar, no sirve.

Estrategia que no se ejecuta ≠ estrategia

Una buena estrategia no necesita aplausos.
Necesita consecuencias.

Una estrategia de verdad cambia algo:
la forma en que decides, priorizas, recortas, delegas o dejas pasar una oportunidad que no encaja.

Si después de definirla nada cambia en el calendario del equipo,
entonces no era una estrategia.
Era una declaración de intenciones con estética corporativa.

Conclusión

La estrategia no es la presentación.
Es lo que pasa después.

Es la dirección que te ayuda a decidir qué no vas a hacer.
Y la estructura que te permite ejecutar sin tener que justificarte en cada paso.

Si tu equipo necesita una reunión para entender la estrategia…
quizás lo que tienes es solo otro parche con buen diseño.

Adrià Garcia – CMO en Guerra
Verdad antes que narrativa.

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